lunes, 17 de abril de 2017

el tabaco un placer de altos costos (salud, economía y psicología)

TABAQUISMO
El consumo de tabaco es un problema de salud pública mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el tabaquismo es la segunda causa principal de muerte en el mundo, con casi cinco millones de defunciones anuales. (Secretaría de salud, México)
En España también representa un alto índice, y un problema de salud desde hace tiempo, sin embargo el  tabaquismo también es la principal causa evitable de muerte en los países desarrollados, y es precisamente su condición de ser prevenible, la razón de ejercer una correcta política de prevención lo que posiblemente propicie cambios a la baja en los altos índices que existen de fumadores adolescentes y adultos.
Son muchas las instancias de Salud pública locales e internacionales (OMS) que ven en este problema una posibilidad de resolución con normativas de control para cambiar esta realidad a través de tratamientos asertivos que funcionen para el dependiente de la nicotina, los ámbitos en el que esta dependencia repercute para el fumador son variados, desde lo social, fisiológico y psicológico, por lo tanto los cambios de conducta serán determinantes para obtener éxito en los objetivos propuestos sin olvidar el apoyo familiar
Por estas y otras razones el tratamiento del tabaquismo es una disciplina que debe ser conocida por todos y en especial por aquellos especialistas que más relación tienen con las enfermedades atribuibles a esta drogodependencia. (médicos, Psicólogos, trabajadores sociales, etc) 

Frases para recordar:
“El hábito de fumar es desagradable para la vista, repulsivo para el olfato, peligroso para el cerebro y nocivo para los pulmones,  y el humo que envuelve al fumador es tan sucio como el humo del infierno” Jacobo I Rey de Inglaterra y de Irlanda 1604.
Si esto hubieran escuchado los adolescentes que hoy forman parte de la estadística de los fumadores activos y que representan un alto porcentaje del problema de salud pública, seguramente también habrían dejado seducirse por los amigos para formar parte del grupo social, sin pensar en las consecuencias de un hábito tan placentero en el primer contacto y cualquier entendimiento al respecto imposible, sin embargo ante la problemática existente, la prevención está situada en el amor por uno mismo, lo cual conlleva salud entendida como bienestar, es decir si me amo me cuido, si me cuido estoy sano y estar sano me permite sentirme bien y evitar enfermedades, al trabajar estos aspectos con los jóvenes es muy factible un cambio de conducta que los alejen de los estados de dependencia por otros de salud y bienestar, para los adultos y adolescentes fumadores que lo han sido en constancia y tiempo es urgente un tratamiento bien esquematizado y sistemático que los lleve a la abstinencia
Bacon en 1610 informó que el uso del tabaco en Inglaterra iba en aumento y que su uso creaba hábito al afirmar “es una costumbre que luego resulta difícil de dejar”, a tal grado se extendió por toda Europa que el único lugar en el que no se fumaba era en las iglesias, sin embargo hoy día es mucho más frecuente y necesario el establecimiento de áreas específicas y limitadas para quienes tienen la necesidad de fumar y en sitios públicos e instituciones la prohibición es definitiva y pese al argumento de muchos en cuanto a su derecho de decidir sobre sus vicios y sus vidas y que se atentaba a la libertad de poder ejercer públicamente el acto de fumar, el asunto no trascendió en cuanto se puso en la mesa la otra cara de la moneda en el hecho de que la libertad propia llega hasta donde llega la libertad del otro y bajo ese argumento y pensando en un bien común, no ha habido mayor discusión y en la actualidad es muy fácil pedir el “área de fumar” sin afectar el espacio del otro, lo ideal sería que una práctica que altera la salud dejara de realizarse sin embargo lo relativo al tabaco tiene connotaciones más amplias que tienen que ver con intereses económicos y políticos a nivel mundial.
En México cuando decimos “ya chupó faros” (ya se murió) en el habla popular es una frase que tiene que ver con la época en que se condenaba a alguien a morir y como gratificación inmediata se le ofrecía un cigarrillo ( en México los faros eran más baratos) y de ahí viene que si alguien está pasando un mal momento o va atravesar por algo difícil es común decirlo, igualmente cuando se descompone un aparato eléctrico, o cuando perdemos algo. Respecto  a los faros como cigarrillos recuerdo que también se decía que si ibas a fumar era más sano hacerlo con ésta marca o con delicados porque según las creencias tenían menos químicos y por lo tanto eran más puros y menos dañinos, sin embargo la gente ha seguido muriendo por su adicción al tabaco así sean mentolados, light, Marlboro o faros.
“los cigarrillos se han venerado en época de guerra, una situación en que la longevidad parece poco probable y fumar no sólo es tolerado sino aprobado como un medio notablemente eficaz para aliviar las tensiones y mitigar la ansiedad, en parte porque debido a sus efectos psicológicos, los cigarrillos son a menudo los compañeros inseparables de los soldados en el campo de batalla, que recurren al tabaco para conservar su valor y soportar una situación tremendamente estresante”
Carlos Boyero
Fumar produce dependencia y seguramente los soldados que sobrevivieron a la guerra, su lucha posterior fue contra el cigarrillo o se hicieron aliados del tabaco, porque a pesar de tantas enfermedades que provoca esta adicción, quienes la padecen se encuentran en una lucha entre el placer y el status que provoca a nivel social y psicológico formar parte de esta dependencia y el deterioro de la salud, que si bien es cierto con un  tratamiento, un buen seguimiento y apoyo por parte de familiares y amigos es posible lograr buenos resultados hasta llegar a la abstinencia, pero sobre todo y lo más importante la voluntad de quien quiere dejar de ser fumador, por las razones que sean, es un acto extraordinario de perseverancia, actitud y buena voluntad

La conducta de fumar se adquiere a temprana edad y cuánto más temprano se adquiere el hábito más difícil el abandono del mismo ( Becoña 1991) si el hábito de fumar va ligado a alcohol y café también es un  factor importante para no lograr la abstinencia o para tener recaídas y/o para pasar a agregar nuevas drogas en la cadena de adicciones.

Evaluación de la conducta de un fumador


Durante un tratamiento para tratar el tabaquismo se realiza una evaluación de la persona con adicción. Ésta evaluación se realiza mediante dos tipos de entrevistas:     

  •        Entrevista conductual: Identificación de conductas relacionadas a la adicción, los antecedentes y variables que se presentan.

·         
  •        Entrevista Motivacional: Identificación del nivel de interés por mejorar por parte del individuo


Inicialmente se evalúa el nivel de gravedad del trastorno utilizando los criterios de DSM ya que pueden estar relacionados otros trastornos. Se considera de manera general el estado psicológico del individuo así como su estado físico ya que si tiene problemas físicos de salud pueden ser parte de los motivantes para seguir el tratamiento. A partir de las evaluaciones e hipótesis generadas por la información arrojada se podrán establecer las técnicas más adecuadas para intervenir al individuo de manera eficaz.

Es muy importante considerar que sólo se verán resultados positivos si el individuo en cuestión está realmente motivado a cambiar su conducta, es por ello que es importante desde el inicio tener claro cuáles son sus razones para querer el cambio y utilizar las herramientas adecuadas que faciliten la consecución de sus objetivos. Es importante considerar también las posibles recaídas, por lo que es imprescindible realizar una evaluación profunda que en la medida de lo posible pueda indicarnos las conductas y factores más fuertes que puedan representar un riesgo futuro.

Existen distintos centros de ayuda y terapia para tratar este problema. Lo más recomendable es acercarse al centro de salud más cercano y ser guiado de acuerdo a nuestras características y necesidades personales.

(Imagen encontrada en http://www.esteticamedica.info)



Becoña, E. Tabaco y salud mental. Revista Thompson Psicología, 1, 119-137.

EPIDEMIOLOGÍA

El consumo de tabaco es un problema de salud pública a nivel mundial. De acuerdo con la 
Organización Mundialde la Salud (OMS), el tabaquismo representa la segunda causa principal de muerte en el mundo; esto supone casi cinco millones de muertes cada año. Los cálculos de la OMS señalan que para el año 2020 causará el doble de defunciones que las actuales, esto es, cerca de 10 millones de muertes. 
Esta elevada cifra contrastade forma notable con las cifras que publicó hace seis años la propia OMS, basadas en el consumo de aqueltiempo; en esa oportunidad se señalaba que en el año 2020 habría 8.4 millones de muertes anuales por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco. Encuanto al número mundial de fumadores, alrededor de1 300 millones de personas consumen tabaco.

De noviembre de 2005 a enero de 2006 se llevo a cabo una revisión de diferentes fuentes de información para realizar una análisis histórico de la epidemia del tabaco en México, tanto de fumadores activos como pasivos, para determinar los pasos a seguir y tomar descisiones de cambio. Un grupo importante en las revisiones fue el de los adolescentes.

Desde 1988 en México se han implementado medidas para frenar la epidemia. Las Encuestas Nacionales de Adicciones de 1988, 1993 y 1998 se llevaron a cabo en personas de 12 a 65 años de edad en áreas urbanas.

De entre las Encuestas Nacionales de Adicciones del año 1998 en comparación con el  año 2002, el resultado obtenido fue:



 Año de Encuesta
 Zona urbana
 Hombres
 Mujeres
 1988
27.7%
 42.9%
 16.3%
 2002
26.4%
 39.1%
 16.1%

Resultado de imagen para epidemiología del tabacoEscasamente se observa una modesta disminución en el índice, principalmente en los hombres. 
En cuanto a la edad de los fumadores en la actualidad en las zonas urbanas, casi todos los jóvenes de 18 a 29 años de edad (40.8%). En las zonas rurales los fumadores se encuentran en los extremos de la vida; 28.8% está entre los 18 a 29 años y 27.1% entre los 50 a 60 años.

En los últimos años se ha documentado el fenómeno de los fumadores pasivos, pues ha quedado claro que un fumador involuntario se expone al humo del tabaco de las personas fumadoras en la convivencia diaria, sea en el trabajo, sitios de recreación o en los propios hogares. En esencia el humo del tabaco en el ambiente contiene las mismas sustancias canrcinógenas y los agentes tóxicos que inhalan directamente los fumadores.

Existe la persistencia de comenzar el hábito a edades cada vez más tempranas señala lo cual significa que no se han vigilado las medidas reguladoras con éxito, como la venta de cigarros a menores de edad. En este caso, a pesar de contar con una legislación que lo prohíbe, existe evidencia de la fácil accesibilidad del adolescente al producto. De igual forma, el incremento del consumo de tabaco en mujeres indica la  necesidad  de  crear,  emprender  y  reforzar  acciones preventivas dirigidas a ellas. Asimismo, es importante vigilar que la normatividad se cumpla y concientizar  a  los  fumadores  acerca  de  los  daños  a  su  salud, además de ofrecerles alternativas terapéuticas.






Bibliografía:
M J; Kuri-Morales, P A; Cortés-Ramírez, M; González-Roldán, J F; (2006). Epidemiología del tabaquismo en México. Salud Pública de México, 48() s91-s98. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=10620181011

TABAQUISMO



Resultado de imagen para tabaquismoDefinición: Adicción al tabaco.
Conceptualización: Fumar tabaco es una de las principales causas de morbimortalidad y deterioro de la calidad de vida. Las personas comienzan a fumar alrededor de los 18 años, principalmente por motivos psicosociales, como disponibilidad, curiosidad, rebeldía, confianza social, etcétera.
Resultado de imagen para tabaquismo 
De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales - DSM IV
La característica esencial de la dependencia de sustancias consiste en un grupo de síntomas cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que el individuo continúa consumiendo la sustancia, a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ella. Existe un patrón de repetida autoadministración que a menudo lleva a:

  • Desarrollo de tolerancia
  • Síntomas de abstinencia
  • Pérdida del control en su utilización
  • Ingestión compulsiva de la sustancia
  • Dificultad para su supresión
  • Efecto psicoactivo reforzador del consumo
  • Potencial toxicidad
  • Interferencia con las actividades cotidianas
Etiología
La dependencia es causada por la nicotina, alcaloide que crea adicción y que solo se encuentra en la planta del tabaco. Junto a ella hay varios miles de sustancias más en el humo de los cigarrillos que producen diversas alteraciones al introducirse en el organismo (National Research Council, 1986). De ellas destacan los alquitranes, los cuales son responsables de gran número de enfermedades, entre las que sobresalen el cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (como bronquitis o enfisema), o coadyuvantes de otras del aparato circulatorio y respiratorio (Becoña, Galego y Lorenzo, 1988).



Bibliografía


Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales Director de la edición española. Juan J. López-Ibor Aliño. Recuperado de https://psicovalero.files.wordpress.com/2014/06/manual-diagnc3b3stico-y-estadc3adstico-de-los-trastornos-mentales-dsm-iv.pdf


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